Ya no es sólo el leninismo residual del nuevo secretario general del Partido Comunista: al menos la coherencia no
nos llama a engaño sobre las intenciones totalitarias de Centella. Lo destacado es que se diga ahora lo que se diga, durante decenios la izquierda moderada siempre justificó o justificó a los que justificaban el Muro y el odioso régimen que escondía detrás. Izquierda moderada, supuestamente socialdemócrata, socialista o lo que ustedes quieran. Pero a la hora de elegir, siempre con los déspotas, nunca con sus víctimas.
Así que hoy celebra el aniversario de la caída del Muro sin saber muy bien qué celebrar, si una boda o un funeral. Es el caso de El País, al que debemos entre otras muchas joyas estratégicas y morales la repugnante portada del 11 de septiembre de 2001. Con tres mil muertos vaporizados o entre los escombros, titulaba:“El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush”. Ocho años después, El País, celebra el aniversario del desplome del paraíso socialista a su manera. En portada el día 9, resalta dos noticias: la primera, que la democracia pierde apoyo en
No me negarán que no está nada mal. A los veinte años del desplome del socialismo real, el periódico de referencia de la izquierda española celebra que la democracia liberal esté discutida, anuncia que el capitalismo se hunde en el Este y -aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y estamos hablando de muros-, lanza una andanada contra la democracia israelí. Y eso a los veinte años de la caída del Muro. ¿Qué hará a los veinte años del 11S?
Foto: Libertad Digital

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